La protección de la Propiedad Intelectual está asociada a una serie de ventajas; incentivar la creatividad, proteger y rentabilizar los activos intangibles, solo por nombrar algunas. Tenerlas presentes, puede marcar la diferencia entre el éxito de un emprendimiento o que éste incluso pueda pasar desapercibido

Así lo demuestra la Organización Mundial de Propiedad Intelectual, OMPI, entidad que recogió la historia de Ya Kun Kaya Toast, actualmente gran imperio de tiendas de café con más de 100 sucursales en doce mercados de Asia Oriental y Sudoriental, y que nació de la mano de Loi Ah Koon cuando sólo tenía 15 años.

Lo que partió como un puesto de café, té, tostadas y huevos pasados para comerciantes, fue transformándose poco a poco en una empresa familiar altamente reconocida y rentable. Una historia en la que la Propiedad Intelectual ha sido parte fundamental de su estrategia ¿Cómo? Capitalizando los activos intangibles asociados ella, a través de la gestión de PI mediante franquicias de la marca, abriéndose tanto al mercado nacional como internacional y la protección de sus productos, por ejemplo, el kaya jam, especie de mermelada y gran secreto comercial de la familia.

Un camino largo, lleno de aprendizajes y no exento de problemas, como los intentos de terceros por sacar provecho del éxito de la compañía, mediante la presentación de solicitudes de protección de marcas para el nombre Ya Kun, según lo destaca OMPI.

A pesar de ello, y bajo el concepto de “Proteger es ganar”, esta empresa familiar logró abrirse camino y consolidarse. No sólo han presentado más de quince solicitudes nacionales de registro de marca para el nombre “Ya Kun”, incluyendo slogan, afiches, entre otros materiales, sino también una solicitud internacional al amparo del sistema de Madrid para el nombre y el lema.