Para todos es conocido que el valor de una marca se construye a lo largo de su vida sobre la base de la apreciación de los consumidores tanto por el producto como también por la empresa. Una relación que se sustenta sobre la base de la experiencia entregada y los valores que es capaz de transmitir una compañía.

En un mundo globalizado donde el acceso a la información está al alcance de todos y los consumidores están más empoderados, las marcas buscan constantemente diferenciarse de su competencia, destacando sus atributos pero también liderando la batalla de lucha de causas de interés mundial

Precisamente en este sentido, destaca la campaña de la reconocida marca francesa Lacoste, quien se sumó a la campaña "Salvemos a nuestras especies", sacando de la primera línea a su tradicional caimán de sus camisetas, para dar paso a distintos animales en peligro de extinción como, el tigre de Sumatra, la vaquita marina, la iguana de Anegada, la tortuga de techo birmano y  ellémur saltador de Sahafary, entre otros.

Durante la semana de la moda de Paris, Lacoste lanzo 1.775 poleras en representación del número actual existente de aquellas especies en peligro de extinción, las que se agotaron rápidamente y cuyos fondos fueron destinados a la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN), organización internacional destinada a la conservación de recursos naturales.

Un ejemplo al que las organizaciones internacionales esperan se sumen otras empresas y que muestran como una marca puede aportar a una mayor conciencia social y sostenible, y al mismo tiempo fidelizar a sus consumidores y potenciales clientes.