En un mundo interconectado donde la  tecnología se desarrolla de manera vertiginosa, la competencia no da tregua y los consumidores marcan las pautas innovadoras ¿puede una marca consolidada reinventarse? No sólo puede, debe hacerlo, y la historia así lo demuestra. Kodak, Olivetti, Remington, Blockbuster y Sony Ericsson, son solo algunos ejemplos de grandes marcas que revolucionaron diversas industrias, que gozaron de la preferencia y valoración de millones de personas alrededor del mundo, pero que cometieron en su mayoría el mismo error, dormirse, ver pasar la vida sin hacerse parte de ella: dejar de innovar

 

En el otro lado de la vereda, Nokia no está dispuesta a desaparecer y ofrece una resistencia y lucha incansable por retomar la gloria reviviendo lo mejor de su época y desarrollando una interesante mezcla entre lo clásico y lo tecnológico.

Pero sin duda, uno de los casos más emblemáticos es el de HP, quien pudiendo haber marcado el paso, tras 77 años de éxito, prestigio y reconocimiento mundial, decidió reinventarse e innovar en su modelo de negocio separando su empresa en dos. La primera de ellas manteniendo el foco en los computadores, impresoras y dispositivos, y otra orientada a servicios empresariales.

Un proceso que según las palabras de Enrique Lores, presidente de Imagen, Impresión y Soluciones de HP Inc., durante una sesión dirigida a los MBA del IESE de Barcelona, pretendía "recuperar parte del espíritu Startup y crear una nueva compañía que pudiera perdurar en el tiempo y, a la vez, generara valor para nuestros accionistas" "Ahora somos mucho más ágiles y más pequeños y, por lo tanto, podemos cambiar nuestro destino".

 

Lo que para muchos fue una apuesta arriesgada, hoy comienza a cosechar importantes resultados. HP no sólo ha logrado reposicionarse en el mercado de los computadores PC, donde el liderazgo absoluto lo mantenía Lenovo, sino que también se han transformado en un referente en impresión 3D, tecnología que pareciera no tener límites y que además de tener un importante impacto económico, ha revolucionado áreas como por ejemplo, la medicina.

La reinvención de HP es mucho más que un caso de éxito empresarial, es el mejor reflejo y confirmación, de que más allá del riesgo, cuando decides apostar por innovación y principalmente por añadir valor a los clientes,  los resultados siempre serán mejores que dormirte en los laureles. Deja de importar si el proceso es difícil y engorroso porque lo realmente importante es aportar valor.