Artículo de Fabián González para Forbes Centroamérica

Todos sabemos lo importante que resulta hoy día presentarse en el mercado con una propuesta de valor nueva, original y distinta. Para lograr esto, resulta útil cuestionarse, cuáles van a ser los elementos diferenciales de la futura empresa, aquellos que te van a permitir desmarcarte de la competencia para crear valor.

Actualmente, los activos de Propiedad Industrial e Intelectual (Activos Intangibles) forman una de las partes más importante del valor total de una empresa -suponen más del 90% del valor de las empresas, al haberse convertido en los mayores generadores de ingresos-.

Como resultado de la creciente relevancia que han tomado estos activos intangibles en el mercado y la economía, es preciso tener presente la necesidad de protegerles desde su conceptualización, para luego explotar su potencial económico.

Por esta razón, es conveniente saber que una secuencia de desarrollo de un producto incluye cuatro pasos fundamentales que permitirán un manejo exitoso del mismo.

En este sentido, en la creación es donde nace la imagen de un concepto para desarrollar, una idea que plasmar y un sinfín de cambios y de alternativas hasta llegar al resultado final.

Los que trabajamos en esta materia siempre recomendamos que, antes de invertir en todo el costo que implica (ya sea en tiempo, dinero, recursos materiales y humanos) para el desarrollo de algún producto o servicio que conlleve el diseño de  una marca, es necesario realizar, previa o paralelamente una búsqueda, en las oficinas del mundo que regionalmente son las emisoras de los Títulos de Propiedad.

Sin protección la creación es estéril, se esfuma. Por ejemplo, hay casos lamentables en donde el creador no protegió en el momento adecuado y su idea o creación fue registrada por un tercero, quien finalmente y ante el mercado se ostentará, amparado en su Título de Propiedad, como el legítimo dueño de los derechos y de la creación.

La explotación es el correcto manejo comercial, distributivo, de mercadeo y de publicidad, dependiendo del tipo de producto o servicio y pretende generar ventas y valor. 

Salir al mercado habiendo obtenido el Título del Registro de Propiedad del Producto o Servicio dará todos los elementos necesarios para poder defender, de forma inmediata y legalmente correcta tu creación de terceros “comerciantes” que buscan confundir a los consumidores ofreciendo copias ilegales.

La recomendación es y será siempre llevar a cabo un Estudio de Vigilancia  de riesgos técnico-legal que parta del análisis global del producto o servicio, por los profesionistas técnicos en la materia y especialistas en PII (Propiedad Industrial e Intelectual), para determinar, conforme a las características de los mismos, las figuras de protección que podrían estar implicadas (patentes, modelos de utilidad, diseños).

Posteriormente, hay que realizar búsquedas de información de anteriores invenciones vigentes que pudieran resultar afectadas en el (los) país(es) donde se quiera incursionar con el producto.

Un vez determinada la afectación técnica, se procede a emitir la opinión legal de abogados especialistas en PII en el país, que haga constar las opciones y oportunidades que serán viables de aplicar para realizar la libre comercialización, o bien, la información de soporte sobre unan recomendación para no efectuarla.

Un claro ejemplo son las empresas armadoras, que como una etapa de previsión en los negocios, deben asegurarse de si las piezas de su producto en lo individual o en su conjunto, involucran más de una figura legal ya protegida y valorar cualquier posible afectación a los derechos de terceros, antes de incidir en la manufactura, el licenciamiento, importación, exportación del producto en diferentes países.

Finalmente, es preciso conocer acerca de la territorialidad, debido a que la protección de derechos de Propiedad Intelectual sobre todas las invenciones/creaciones se otorga por país, aunque se haya accesado a ella a través de Convenios o Tratados Internacionales, ya que existen varios.

Por ello, los análisis de riesgos de invasión de derechos, deben realizarse por profesionistas técnicos y legales, expertos en PII que conocen los alcances de su propia legislación.

 

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